El 5 de julio de 2025, el heavy metal vivió su última misa negra. Hoy, con la muerte de Ozzy Osbourne, este concierto se convierte en leyenda.
Adiós en casa, con trono de murciélago incluido
Ozzy Osbourne murió el 22 de julio, apenas unas semanas después de presentarse por última vez. Fue en su natal Birmingham, en el estadio del Aston Villa, con el show titulado Back to the Beginning: Ozzy’s Final Bow. Ozzy apareció en escena montado en un trono con forma de murciélago. Tenía 76 años, Parkinson… y una voz intacta.
Un festival épico de 10 horas
El evento fue más que un concierto: fue un ritual de despedida. Ozzy tocó temas como Mr. Crowley, Mama I’m Coming Home y Crazy Train, junto a músicos como Zakk Wylde y Mike Inez. Pero el momento cumbre llegó cuando la formación clásica de Black Sabbath —Ozzy, Iommi, Butler y Ward— volvió al escenario por primera vez en 20 años. Tocaron War Pigs, Iron Man y cerraron con Paranoid. El estadio vibró… y lloró.
Metallica, Pantera y hasta Jason Momoa en el slam
Fue un desfile de leyendas: Metallica, Alice in Chains, Tom Morello, Guns N’ Roses, Steven Tyler, Billy Corgan y más se subieron al escenario. Jason Momoa ofició de maestro de ceremonias y se lanzó al slam como buen fan. Incluso hubo segmentos con inteligencia artificial que mostraban a Ozzy en escenas de películas como Avatar y Piratas del Caribe. Bizarro, emotivo y brutal.
Ozzy, inmortal en documental
El evento será convertido en documental por Mercury Studios. Con más de 40 mil asistentes en el estadio y 2 millones conectados en streaming, el largometraje buscará capturar el adiós definitivo de una leyenda. Sharon Osbourne ya lo dijo claro: “No habrá más conciertos. Esto fue todo”.
